En su participación durante la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la delegación libia desplegó una agenda diplomática que tuvo como temas centrales la actualidad política nacional, la influencia externa y la situación de seguridad en el Sahel y en Oriente Medio, principalmente en Palestina y Arabia Saudita. Encabezada por el presidente del Concejo Presidencial, Mohamed al-Menfi, también incluyó al ministro de Exteriores Taher al-Baour y al de Juventudes Haitem al-Zahaf.
Tanto en el discurso ante la Asamblea General como en las reuniones laterales, los funcionarios libios destacaron la necesidad de superar las fases de transición y restaurar la legitimidad a través de elecciones. Asimismo, remarcaron la búsqueda del gobierno libio de recuperar su lugar en el escenario internacional.
El discurso ante las Naciones Unidas
El 23 de septiembre Menfi alertó en su intervención ante la Asamblea General sobre la “profunda transformación del mundo, no solo del balance de poder, sino en el mismo concepto del poder y la ética de su uso”. Reclamó el cumplimiento del derecho internacional con relación a la cuestión palestina y criticó la expansión del conflicto hacia los Lugares Santos, Siria y el Líbano, así como al Golfo Arábigo y los recientes ataques a Arabia Saudita. Posteriormente el mandatario se refirió al conflicto en Sudán y la inestabilidad en el Sahel, al sostener que “no es aceptable que el mundo vea al Sahel como fuente de recursos y arena de competencia internacional, o una nota al pie de las decisiones globales”.
El eje del discurso apuntó a la soberanía, cuando afirmó que la “mediación internacional no debe convertirse en tutela” y sostuvo que “Libia ha pagado caro cuando los equilibrios regionales e internacionales se trasladaron al interior de sus fronteras” y que “no [queremos] sustituir una influencia por otra, ni un eje por otro, ni una dependencia por otra”. A continuación, expresó la intención de Libia de recuperar su papel dentro del continente africano y mantener relaciones equilibradas con los países árabes y del Mediterráneo.
Erdogan y elecciones en Libia
En las bilaterales la delegación libia mantuvo encuentros con pares de Kuwait, Mauritania y con Massad Boulos, asesor de los EEUU para África y el Mundo árabe. Sin embargo, la reunión destacada fue entre Menfi y Erdogan, quien al aludir a las elecciones en Libia reafirmó el apoyo de Turquía al Gobierno de Unidad Nacional y declaró que no aceptaría ninguna fórmula que no represente los intereses libios.
Tras suspender las elecciones del 2021 en un contexto de inestabilidad que dejó al país al borde de un nuevo enfrentamiento militar, Libia ha atravesado un estancamiento del proceso político que se mantiene sin haber resuelto la división institucional hasta la actualidad.