El británico Alexanda Kotey, miembro de un grupo de cuatro militantes del Estado Islámico (EI) en Siria apodado ‘Los Beatles’ (por su acento británico) y acusado de decapitar a rehenes estadounidenses, se declaró culpable a principios de septiembre ante un tribunal de Estados Unidos de ocho cargos criminales, incluida la toma de rehenes letal y conspiración para apoyar a terroristas. Específicamente Kotey se reconoció como responsable de los asesinatos de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff y los trabajadores humanitarios Kayla Mueller y Peter Kassig.
Los cargos conllevan posibles condenas a muerte, pero las autoridades estadounidenses se comprometieron ante Londres a que los fiscales estadounidenses no buscarían la pena capital contra Kotey, condición por la cual el gobierno británico autorizó la extradición a suelo estadounidense.
El juez dijo que, bajo un acuerdo entre las autoridades estadounidenses y británicas, Kotey podría ser trasladado al Reino Unido después de 15 años de prisión. El Departamento de Justicia dijo en un comunicado que dado que Kotey aceptó la cadena perpetua sin libertad condicional, si la sentencia que cumple en el Reino Unido es menor por cualquier motivo, Kotey había acordado "ser trasladado de regreso a Estados Unidos para cumplir el resto de la condena de su sentencia ".