El pasado martes 17 de noviembre, la Zona Verde de Irak fue nuevamente el epicentro de ataques aéreos. La inteligencia iraquí informó que al menos cuatro cohetes arremetieron contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad y tres fuera de ella.
La Zona Verde es un área fuertemente fortificada que alberga embajadas extranjeras, incluida la del Estados Unidos. Dicha área ha sido blanco de múltiples ataques en los últimos meses, poniendo continuamente en riesgo los avances en la relación Washington-Bagdad. En octubre incluso se analizó la posibilidad de cerrar la embajada norteamericana allí situada, producto de la frecuencia de las acometidas dirigidas a la misma.
Si bien aún se está evaluando el alcance de los daños de la última ofensiva, los hallazgos iniciales indican que un niño ha muerto y que al menos cinco iraquíes han resultado heridos. Por su parte, no se han registrado daños a ciudadanos norteamericanos ni a su embajada.
El ataque coincidió con el anunció de la retirada de tropas estadounidenses de Irak. Horas previas al suceso, desde Estados Unidos se comunicó el retiro de 500 soldados estadounidenses, dejando alrededor de 2500 efectivos en el país.
De modo que, aún resta ver las implicancias de la agresión, y en qué medida afectará a la nueva 3 decisión de la administración Trump.