En el marco de una gran crisis en la región debido al recrudecimiento del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán en torno a Nagorno-Karabaj, un enclave separatista, el presidente turco, Recep Tayyip Erdgogan, expresó su firme apoyo a Azerbaiyán.
Cabe destacar que uno los principales puntos que impiden resolver el conflicto se debe a que Nagorno-Karabaj es reconocido internacionalmente como parte de Azerbaiyán, sin embargo, la mayor parte de su población es de nacionalidad armenia con intenciones separatistas.
En este contexto, Turquía sostiene que la única forma de lograr la paz y estabilidad en la región, es el retiro inmediato de las fuerzas armenias de este territorio. Asimismo, el ministro de relaciones exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, sostuvo que Ankara seguirá apoyando a Azerbaiyán "en el campo de batalla y en la mesa de negociaciones" y que busca resolver de manera definitiva el problema de Nagorno-Karabaj con Armenia. Por su parte, el Ministro de Defensa turco, señaló que la ocupación ilegal lleva más de un millón de desplazados internos en Azerbaiyán y constituye una clara violación del Derecho Internacional. 2
Mientras el reavivamiento de este conflicto generó gran preocupación en el seno de la Comunidad Internacional y numerosas peticiones por una resolución pacífica, Cavusoglu advirtió que “si Azerbaiyán quiere resolver esta cuestión en el terreno, estaremos con ellos con todos nuestros medios. Haremos lo que sea necesario si Azerbaiyán lo pide”. Estas declaraciones no fueron muy bien recibidas por parte de Rusia, quien busca erigirse como árbitro, lo cual podría llevar a una gran tensión entre ambos países por la influencia en el Cáucaso.
Palabras clave: Turquía, Azerbaiyán, Armenia, conflicto en Nagorno-Karabaj