Desde el año 2016, Turquía emprendió una serie de operaciones militares a gran escala en Siria, de manera pública se mencionó que Ankara busca controlar zonas fronterizas con Siria del terrorismo internacional, para resguardar a los sirios y lograr luego el reasentamiento de los refugiados en dichas áreas, una vez que las mismas hayan quedado pacificadas tras el control turco.
A finales de mayo del corriente año, Ankara anunció que se encuentra preparando su nueva operación militar en el Norte de Siria para luchar contra el terrorismo internacional, entendiéndose a éste como los grupos kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y las Unidades de Protección Populares (YPG).
Frente a dicha situación, Estados Unidos y los países europeos han mostrado su desaprobación en relación a las diversas intervenciones turcas en Siria realizadas contra las milicias kurdas, en tanto son actores aliados de Estados Unidos en la lucha contra los yihadistas.
Por otra parte, el presidente turco Erdogan señaló que esta vez espera un claro respaldo de la OTAN. Es una de las condiciones que Ankara exige a cambio de dar el visto bueno al ingreso de Suecia y Finlandia en la Alianza Atlántica. Erdogan afirmó "veremos quién apoya las medidas de seguridad legítimas de Turquía, veremos quién intenta ser un obstáculo. La postura de Turquía respecto al ingreso de Suecia y Finlandia en la OTAN no es oportunismo sino una cuestión de principios de lucha contra el terrorismo", dijo el mandatario al anunciar la operación en Siria. 6 Cabe recordar que la negativa de Turquía para el ingreso de Suecia y Finlandia es precisamente el hecho de que ambos países no solo brindan refugio sino incluso financian al PKK y a las YPG.