Los funcionarios turcos y egipcios se reunieron durante la primera semana del mes de septiembre en medio de lo que se puede considerar como un deshielo en las relaciones entre Turquía y sus vecinos árabes después de lo que ha sido casi una década de desconfianza mutua y, por momentos, hostilidad continua.
La reunión llevada a cabo en Ankara, en la que participaron el Viceministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Sedat Önal, y su homólogo egipcio, Hamdi Sanad Loza, es la segunda ronda de conversaciones entre ambos países después de la cumbre de El Cairo, programada y llevada a cabo en el mes de mayo, cuando una delegación de altos funcionarios turcos viajó a Egipto para una visita oficial, la primera desde 2013, para discutir la normalización de las relaciones diplomáticas en medio de los esfuerzos de los dos países para mejorar las relaciones bilaterales que se deterioraron después de la Primavera Árabe.
En un comunicado de prensa sobre la reunión, el Ministerio de Asuntos Exteriores turco sostuvo que entre los temas de discusión se trató la posibilidad de llegar a un acuerdo marítimo con Egipto en el Mediterráneo oriental. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Mevlüt Çavuşoğlu, dijo que su país estaba tomando "medidas positivas" para mejorar las relaciones con sus vecinos de la región.
En relación a lo anterior, Çavuşoğlu añadió que hubo un impulso positivo en las discusiones de Turquía con los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Aunque todavía permanecen diferencias políticas
7 profundas, como la posición opuesta de ambos frente a la cuestión de Libia o el apoyo de Turquía a Qatar, se espera que los dos países se centren en construir lazos económicos y aliviar la brecha conflictiva que ha caracterizado las relaciones entre ambos en el último tiempo.