Tres ciudadanos de nacionalidad francesa acusados de pertenecer al Estado Islámico, han sido sentenciados a la pena de muerte por un tribunal en Irak. En base a lo informado por la agencia de noticias AFP, los tres miembros identificados como Kevin Gonot, Leonard López y Salim Machou, formaban parte de un grupo de doce ciudadanos franceses capturados por las Fuerzas Democráticas Sirias y trasladados a Irak en febrero para enfrentar el juicio.
Tras el veredicto, los tres acusados rechazaron la sentencia y pidieron ser juzgados en Francia, lo cual fue inmediatamente rechazado por el tribunal.
En cuanto a las repercusiones, grandes organizaciones de derechos humanos ya han denunciado la dureza de la ley iraquí, la cual contempla la pena de muerte para cualquier organización terrorista, haya combatido o no. Pero lo que más alertó fue la falta de garantías procesales. Un informe de Human Right Watch titulado “Justicia defectuosa: Responsabilidad por los crímenes de ISIS en Irak”, ya advertía a finales de 2017 de las graves deficiencias en los procesos de investigación, detención y enjuiciamiento de los sospechosos.
Por su parte, desde el gobierno de Emmanuel Macron, aseguraron que tomarán "los 7 pasos necesarios" para tratar de evitar que Irak ejecute a sus ciudadanos. " Francia se opone a la pena de muerte en todo momento y en todos los lugares", anunció el Ministerio de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian.
El caso de los franceses reabre el debate en toda la comunidad internacional sobre el procedimiento de enjuiciamiento y sanción a extranjeros que se unieron al Estado Islámico en Irak y Siria. Pero sin lugar a dudas aquí subyace una cuestión aún más controversial: el regreso a sus países de origen provoca un fuerte rechazo de la opinión pública, pero al mismo tiempo, estos Estados rechazan la pena de muerte.
https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/irak-condeno-muerte-tres-franceses-integraban- estado-nid2251923
https://elpais.com/internacional/2019/05/26/actualidad/1558882360_225786.html