Tras el alto el fuego alcanzado en Gaza, el gobierno libanés ha manifestado su intención de iniciar un diálogo directo con Israel, con el objetivo de avanzar hacia la estabilidad y la reconstrucción nacional.
Estados Unidos había comenzado en 2023 un proceso para ayudar a demarcar la frontera terrestre entre ambos países, luego de haber patrocinado el acuerdo sobre la frontera marítima en 2022. Sin embargo, el recrudecimiento de la violencia entre Hezbollah e Israel interrumpió esos esfuerzos, que ahora podrían retomarse en este nuevo escenario.
El gobierno libanés anunció su compromiso de trabajar para desarmar a Hezbollah antes de que finalice el año, una de las principales demandas de Estados Unidos y Arabia Saudita como condición para financiar la reconstrucción del país. No obstante, el grupo chiíta ha rechazado firmemente cualquier intento de desarme.
Hezbollah se encuentra debilitado tras el conflicto y el asesinato de su líder, Hassan Nasrallah, ocurrido hace un año. En un acto multitudinario en su conmemoración, el actual líder Naim Qassem, aseguró que el movimiento no depondrá armas. Según fuentes militares israelíes citadas por France 24, la influencia del grupo se ha reducido significativamente, y la probabilidad de un nuevo ataque a gran escala contra Israel se considera baja. Pese al alto el fuego, Israel continúa realizando ataques aéreos casi diarios, que tienen como objetivo a militantes e instalaciones de Hezbollah.
Aunque fuentes israelíes aseguran que Hezbollah enfrenta dificultades para obtener financiación de Irán, el enviado estadounidense Tom Barrack advirtió que no debe subestimarse la capacidad del grupo para recomponerse. De acuerdo con sus estimaciones, Hezbollah recibiría hasta 60 millones de dólares mensuales de fuentes desconocidas, pese a las sanciones y restricciones impuestas a sus canales de financiamiento.
En paralelo, continúa el programa de retorno voluntario de refugiados sirios, coordinado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y las autoridades libanesas. Esta semana partió el quinto grupo de refugiados hacia Siria.
Por último, se confirmó la visita del Papa León XIV al Líbano del 30 de noviembre al 2 de diciembre, un gesto que refuerza la búsqueda de reconciliación y diálogo en una región marcada por años de conflicto y fragmentación.