El pasado viernes en Irak, el portavoz del Mando de Operaciones Conjuntas, Tahsin al-Khafaji, junto a demás autoridades iraquíes de alto rango, afirmaron que el autoproclamado Estado Islámico se encuentra actualmente dentro de una fase de derrota y presunto colapso como consecuencia del arduo trabajo estratégico de las fuerzas de seguridad iraquíes y de la coalición internacional liderada por Estados Unidos presente en el territorio.
Si bien el gobierno de Irak ha dado a conocer que las cifras de los atentados perpetrados últimamente han descendido, es menester destacar que los mismos siguen presentes y pueden estar mostrando una cierta ‘’debilidad’’ a modo de estrategia para luego repuntar con las actividades extremistas.
Dos días después de este enunciado oficial, células miembros de la organización yihadista llevaron adelante un ataque con cohetes contra una refinería ubicada en el norte del país iraquí, desconociéndose aún el número de muertos y/o heridos. 5 Por otro lado, haciendo referencia a las fuerzas armadas iraquíes y a la coalición internacional, es importante destacar que esta última ha reafirmado sus compromisos de lucha contra la organización terrorista, a fines de eliminar todo tipo de posibilidad de un resurgir de la misma.