Luego del incidente ocurrido semanas atrás, donde un avión ruso fue derribado en el territorio sirio, Moscú declaro que dotará a su aliado de los misiles antiaéreos más sofisticados en respuesta a la presunta responsabilidad israelí sobre el hecho.
En los últimos días, Rusia afirmó que el suceso fue producto de “acciones premeditadas” por parte de los pilotos israelíes a la vez que planteó que la responsabilidad total del hecho recaía sobre Israel. Por su parte, el gobierno israelí, a través de un comunicado sostuvo que el ataque era dirigido hacia posiciones iraníes en Siria.
Los misiles antiaéreos S-300 que obtendrá el gobierno de Bashar Al-Assad, tienen la capacidad de interceptar objetivos aéreos a más de 250 kilómetros de distancia, mientras que de manera simultánea pueden atacar varios blancos al mismo tiempo. Este nuevo aparato misilístico remplazaría el viejo sistema sirio. No obstante, a pesar de las medidas adoptadas, el portavoz del Kremlin postuló que la decisión “no está dirigida contra terceros países” sino que debe ser entendida como un intento de proteger a las fuerzas rusas.
El episodio amenazó con perjudicar las relaciones entre Rusia e Israel que a lo largo del conflicto mantuvieron conversaciones para evitar que sus fuerzas aéreas choquen. Sin embargo, es innegable que este nuevo panorama no solo restringe la capacidad israelí para realizar ataques aéreos contra las posiciones iraníes en el territorio, sino que, además, es una nueva demostración de los peligros existentes a partir del conflicto de intereses entre las potencias intervinientes en la guerra siria.
https://www.aljazeera.com/news/2018/09/russia-send-300-missile-defence-systems- syria-180924093518745.html
https://www.middleeasteye.net/news/russia-supply-syria-anti-aircraft-systems-after-spy- plan-downed-826877904