Las explosiones de dos instalaciones de Aramco en los distritos de Abqaia y Khurais plantearon un gran interrogante en torno a la seguridad nacional y regional. El sábado 14 de septiembre las refinerías fueron objeto de un ataque de 18 misiles y 7 drones, que fue reivindicado por las milicias yemeníes de los hutíes y que no fue detectado por los sistemas de defensa de la Monarquía o de Estados Unidos.
Horas después del ataque y sin evidencias contundentes, Washington acusó a Irán como responsable del atentado. Recién el miércoles 18 de septiembre, Riad vinculó directamente a Teherán con los hechos: en una conferencia de prensa, su portavoz militar, Col. Turki al-Maliki, señaló a Irán como el incuestionable patrocinador del ataque, aunque evitó afirmar que haya disparado o lanzado los misiles desde su propio territorio. De esta manera, la Monarquía pretende evitar una respuesta desmedida por parte del Gobierno persa que podría desencadenar una guerra regional.
Entre las evidencias presentadas por Arabia Saudita se encuentra un video donde se observa que misiles de crucero volaron desde un territorio del norte. Este tipo de misiles tiene un alcance de 700 km, por lo que no pudieron ser lanzados desde Yemen (que, 3 además, se encuentra al sur de las instalaciones). Al-Maliki afirmó que este es el tipo de armas usadas por el régimen iraní y la Guardia Revolucionaria, y acusó a Teherán de generar, junto a sus aliados hutíes, una historia falsa sobre los hechos.
Por su parte, Irán niega rotundamente estar involucrado en el ataque (el tercero de este tipo en cinco meses), y amenazó a Washington con tomar represalias inmediatamente si es sancionado como autor del atentado.
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https://www.wsj.com/articles/saudi-arabia-holds-iran-responsible-for-oil-attacks- 11568820602