El lunes 5 de junio el mundo recibió con cierto desconcierto las noticias sobre sucesivas rupturas diplomáticas con el pequeño emirato de Qatar: primero Bahréin, luego Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto, Yemen, Libia, y Maldivas. Los primeros cuatro dieron 48 horas a los cuerpos diplomáticos y consulares qataríes para que se retiren del país, y 14 días a los ciudadanos de esa nacionalidad para que abandonen sus territorios nacionales. Además, con el paso de las horas fueron cerrando el espacio aéreo y marítimo, retirando las licencias de Qatar Airways e incluso Arabia Saudita desalojó las oficinas de la cadena de noticias Al-Jazeera.
Si se tiene en consideración que semanas atrás, en la American-Arab-Islamic Summit en Riad, se sucedió sin dificultades la reunión entre el Consejo de Cooperación del Golfo y Estados Unidos, sorprende la reciente erupción de la crisis. ¿Qué motivos alegan los Estados que han sancionado de diferentes formas a Qatar? Que este pequeño país es responsable de brindar apoyo financiero e ideológico a grupos terroristas islámicos (como la Hermandad Musulmana y Al Nusra), y que incluso proveyó refugio a funcionarios talibanes y de Hamas. Además, les preocupa el vínculo de Doha con Irán. No se debe olvidar que Qatar comparte con el país persa el yacimiento marítimo North Field, que suministra prácticamente todo el gas natural líquido al Emirato.
Kuwait y Omán se muestran como los Estados “neutrales”, mediadores, en el conflicto, incluso brindando opciones de vuelos para que retornen los ciudadanos qataríes desde los demás países del Golfo. Irán y Turquía han acordado envío de alimentos para evitar el desabastecimiento. Incluso el Parlamento del Estado turco aprobó, el miércoles 7 de junio, el envío de tropas para establecer una base militar en Qatar.
Ya el año 2014 fue testigo de una crisis de 8 meses, durante los cuales Arabia Saudita, Bahréin y EAU retiraron sus embajadores de Qatar, hasta que éste último obligara a algunos miembros de la Hermandad Musulmana a abandonar el país. Sin embargo, la celeridad y severidad de las medidas de este año llaman a atención. Tal como afirmó el Ministro de Relaciones Exteriores qatarí: “Qatar nunca experimentó este tipo de hostilidad, ni siquiera por parte de un país enemigo”.
http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2017/06/timing-qatar-crisis-saudi-arabia-gccuae- egypt-diplomatic.html
http://www.lavanguardia.com/internacional/20170606/423225050496/verdaderosmotivos- arabia-saudi-aislar-qatar.html
MARÍA LAURA GARCÍA ROKO
Observatorio Región MENA