Durante la noche del domingo 09 de mayo, un importante número de manifestantes iraquíes atacaron el consulado de Irán localizado al sur del país en la ciudad de Kerbala. Tal suceso ocurrió como represalia del asesinato de Ehab Wazni, un reconocido activista iraquí. El mismo fue uno de los organizadores y pioneros de las protestas desencadenadas con mayor fuerza en octubre de 2019, las cuales no han parado de intensificarse, llegando a ser caracterizadas como una ‘’segunda primavera árabe’’ en Irak.
Es por tal motivo que desde el momento de su asesinato la ciudad de Kerbala entró en un estado de caos total, con rutas bloqueadas y neumáticos incendiados en las esquinas, siendo uno de los objetivos principales el consulado iraní, debido a que los manifestantes atribuyen el asesinato de su líder activista a milicias proiraníes infiltradas en Irak.
Por su parte, el gobierno de Irán condenó el ataque contra sus instalaciones diplomáticas y automáticamente se comunicó con los dirigentes iraquíes para que ‘’cumplan bien sus funciones’’. Hay que destacar que este es uno de los tantos asesinatos políticos que se producen en Irak a diario y que esta vez las repercusiones en la exhausta sociedad iraquí parecen estar completamente fuera de control, ya que las manifestaciones no tardaron en extenderse a lo largo y ancho del país. 6 Al parecer, Octubre de 2019 está más latente que nunca.
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