Las celebraciones oficiales por el 35° aniversario del Consejo de Cooperación del Golfo no alcanzan a oscurecer las divergencias de los países miembros frente a los diferentes conflictos en desarrollo en Medio Oriente.
Por un lado, los países de menor tamaño y recursos de poder – como Bahréin, Qatar y Kuwait – han buscado consolidar la garantía occidental de protección, otorgando a sus embajadas en Bruselas la categoría de Misiones en OTAN, con el fin de realzar su participación en la Iniciativa de Cooperación de Estambul, que desde 2004 autoriza esfuerzos de cooperación bilateral práctica para la mejora y sostenimiento de la seguridad global y regional.
Por el otro, se profundiza la brecha en la relación entre Arabia Saudita y EEUU. Un
probable foco de conflicto surgiría del impacto del Plan de Reformas ‘Visión 2030’ en la política saudita de gasto en defensa, pues los análisis apuntan a la probable adopción del “modelo emiratí”, que busca incrementar gradualmente la competencia en las licitaciones, en precio y cantidad de oferentes. Más urgente, sin embargo, es el recrudecimiento de la hostilidad de la opinión pública y de la clase política norteamericanas hacia el gobierno saudita, tras la ruptura del consenso entre los líderes de la Comisión Bicameral Investigadora del 11/9 sobre la veracidad de parte del Informe Final, que conectaría directamente a ese gobierno con los perpetradores e inclinaría la balanza de que pende el proyecto de ley de corresponsabilidad por los ataques terroristas de 2001. Un verdadero quiebre queda descartado de todos modos, al menos en tanto persistan y prosperen las amenazas de Al-Qaeda y Daesh desde los vacíos de poder generados en Siria, Yemen y Libia.
http://gulfnews.com/news/gulf/bahrain-kuwait-qatar-designate-ambassadors-to-nato-1.1821208
http://english.alarabiya.net/en/News/middle-east/2016/05/14/Saudi-FM-Fighting-al-Qaeda-a-
priority-in-Yemen.html
IGNACIO PUNTIN
OBSERVATORIO IREMAI-GEMO
REGIÓN MENA
Medio Oriente y Norte de África