La reciente ofensiva del Ejército sirio para recuperar la provincia de Alepo en manos de los rebeldes, que contó con el apoyo aéreo de Rusia y apoyo terrestre de Hezbollah y la Guardia Revolucionaria iraní, provocó un movimiento masivo de refugiados sirios hacia la frontera turca.
Luego de casi cinco años de fronteras abiertas, con cerca de 2,5 millones de refugiados sirios actualmente en su territorio, Turquía afirmó que ha sobrepasado su capacidad para recibir más personas, por lo cual decidió no abrir la frontera y prestar ayuda desde territorio sirio. Por el momento sólo se permite el paso en casos que requieran atención médica urgente.
No obstante, el gobierno turco considera la posibilidad de abrir su frontera si la situación resulta insostenible, al mismo tiempo que hace un llamado a la comunidad europea para encontrar una solución a este escenario de emergencia humanitaria.
El pasado lunes se llevó a cabo una reunión entre la canciller alemana Ángela Merkel y el primer ministro turco Ahmet Davutoglu, la quinta en cuatro meses, para tratar la crisis de los refugiados sirios. Ambos coincidieron en estudiar la posibilidad de que la OTAN colabore en la vigilancia de las fronteras. Anteriormente había sido acordada una entrega inicial de 3.000 millones de euros a Turquía.
Merkel remarcó la necesidad de reforzar las vías legales para la llegada de refugiados a Europa, con el fin de terminar con el tráfico de personas y la inmigración ilegal. Esta reunión tuvo lugar el mismo día en que dio a conocer la noticia de la muerte de al menos 35 refugiados en la costa turca, en su intento por llegar a Grecia.
http://www.telam.com.ar/notas/201602/135585-critica-situacion-90-mil-civiles-intentan-huir-siria-sigue- guerra.html
http://www.elmundo.es/internacional/2016/02/08/56b891efca47415e798b460a.html
Nahir Isaac
Observatorio Región MENA
12 de Febrero 2016