Human Rights Watch (HRW) ha solicitado al gobierno de Túnez detener la expulsión de refugiados y migrantes, provenientes del África Subsahariana. Además, exigió el aprovisionamiento de servicios humanitarios a quienes se encuentran en la zona fronteriza entre Túnez y Libia.
El reclamo se dio en el contexto de la decisión del gobierno norafricano de reunir a cientos de personas que se localizaban en la ciudad de Sfax, y conducirlas a Ben Guerdone, territorio fronterizo militarizado. Esta expulsión colectiva se considera contraria al derecho internacional como también a aquellos compromisos internacionales que velan por la seguridad de las personas refugiadas y migrantes. A estas personas, entre las que se encuentran niños y embarazadas, se las han abandonado en el desierto, sin provisiones de agua y de comida, en condiciones inhumanas.
Entre los expulsados que solicitan un refugio seguro se encuentran africanos provenientes de Camerún, Sudán, Chad, Guinea, Senegal y Costa de Marfil. Ellos viajan a Sfax con la esperanza de tomar barcos, operados por traficantes de personas, que los acerquen a su nueva vida en Europa. 6
La estadía de los refugiados en la ciudad costera de Túnez ha generado disturbios con los residentes e incluso ataques racistas. Se sospecha que estas actitudes racistas hayan sido fomentadas por un discurso del presidente Saied, en febrero de 2023, en donde mencionó a las hordas de inmigrantes subsaharianos que traían consigo “violencia y crímenes.
Palabras clave: Túnez, HRW, refugiados