El pasado lunes 7 de marzo, la Unión Europea (UE) y Turquía llegaron a un principio de acuerdo respecto a una serie de medidas a tomar frente a la crisis migratoria que afecta a la región. El punto principal del entendimiento se basa en el retorno a territorio turco de todos los migrantes ilegales que arriben a Grecia, al mismo tiempo que, por cada persona readmitida de esta manera en Turquía, la UE deberá aceptar a uno de los refugiados que ya estuviera asentado en dicho país.
El acuerdo también incluye otros elementos, como el aumento de la cifra de 3.000 millones de euros otorgados a Ankara, la exención de la necesidad de visado para los ciudadanos turcos que viajen a los países de la Unión y la apertura de nuevas rondas de negociación para el ingreso de Turquía a la comunidad europea.
Los puntos de dicha negociación han provocado las críticas de organismos internacionales como Naciones Unidas, particularmente la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Médicos Sin Fronteras. Éstas incluyen la desconfianza en la calificación de Turquía como país “seguro” (en el marco de la reactivación del conflicto kurdo), las dudas sobre la legalidad de lo acordado y la posible violación de leyes internacionales, y la preocupación frente a la persistente intención de desviar la oleada migratoria hacia Turquía, en lugar de generar vías legales para su ingreso a Europa. No obstante, el acuerdo aún no se ha cerrado, por lo cual las partes volverán a reunirse los días 17 y 18 de este mes.
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160307_ue_turquia_crisis_migratoria_siria_acuerdo_dgm
http://www.elmundo.es/internacional/2016/03/09/56df320946163f51408b45ee.html
NAHIR ISAAC
Observatorio Región MENA
11 de Marzo 2016