El ministro argelino de asuntos exteriores, Lamamra, decidió romper relaciones diplomáticas con Marruecos. La relación llegó a su punto límite debido a la acusación hacia el estado marroquí y entidades sionistas de respaldar asociaciones terroristas en los incendios forestales sufridos por la nación. Las autoridades argelinas confirmaron el arresto de 22 personas que se relacionan con los grupos Rashad y MAK, quienes serían los responsables del crimen.
Recordamos que las relaciones entre los países vecinos comenzaron a resquebrajarse con la cuestión del Sahara Occidental, cuando en 1976 Argelia reconoce a la República Árabe Saharaui Democrática, proclamada por el Frente Polisario. La tensión aumentó cuando Marruecos normalizó sus relaciones diplomáticas con Israel, país no reconocido por los argelinos, a cambio del reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí en el Sahara. Argelia tildó esta acción como una maniobra extranjera.
A su vez, en julio durante la reunión del movimiento no alineado, un representante marroquí apoyó públicamente el derecho de autodeterminación del pueblo Kabyle, que se encuentra al norte de Argelia, lo cual provocó la retirada del embajador argelino en Rabat. El ministro Lamamra acusa al reino marroquí de haberse mostrado siempre hostil, siguiendo un comportamiento que conduce inevitablemente al conflicto. Ante las acusaciones, el país marroquí lamenta la decisión del ministro que considera absurda, y ofreció enviar ayuda para combatir los incendios.
Según el presidente Tebboune, los incendios que causaron pérdidas humanas como materiales,
5 fueron de origen criminal. El Alto Consejo de Seguridad decidió intensificar los esfuerzos para arrestar a los implicados, y reforzar sus fronteras con Marruecos.