Tras los ataques aéreos de Israel contra los manifestantes palestinos y sus incursiones en el recinto de la mezquita de Al-Aqsa, se ha mantenido correspondencia entre los Estados de la región, pidiendo a Tel Aviv que respete los derechos de los palestinos y el derecho internacional. Los países del Golfo no fueron la excepción.
Los países de la región han condenado la violencia israelí en curso en Al-Aqsa y la perpetuación del desplazamiento forzado de palestinos de sus propios hogares. Arabia Saudita fue uno de ellos e instó a la comunidad internacional a responsabilizar a Israel por la escalada de los eventos; además, solicitó el cese inmediato de cualquier exacerbación que viole los pactos y tratados internacionales. Por su parte el Primer Ministro catarí destacó la importancia de tener una decisión unificada de todos los miembros de la Liga Árabe para avanzar activamente en la arena internacional en apoyo al pueblo palestino.
Sin embargo, las reacciones no fueron homogéneas en el Golfo. Así como los saudíes mantuvieron una cobertura mediática con un sesgo pro-palestino, los medios emiratíes adoptaron un perfil más bajo. Los Emiratos Árabes Unidos, que han normalizado los lazos con Israel, han cubierto los eventos de manera mucho menos crítica. Sus medios se han basado en gran medida en el estilo y el contenido de los servicios de cable occidentales. 5 Las violentas tensiones ponen a prueba las relaciones de Israel con el mundo árabe. Aquellos que normalizaron los vínculos de sus países con Israel, ahora están bajo una presión aún mayor.
Palabras clave: Al Aqsa, Golfo, Arabia Saudí, Qatar, EAU