El secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, realizó la semana pasada un viaje a la región del MENA luego de la normalización de las relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos. La primera escala de su viaje fue Israel, en donde se reunió con el primer ministro, Benjamín Netanyahu. Ambos funcionarios acordaron que el objetivo principal es lograr que más países de la región sigan el ejemplo de Abu Dabi, se adhieran al acuerdo de paz y reconozcan a Israel para lograr una mayor estabilidad en la región.
Es en este sentido que el día miércoles se reunió en Manama con el rey Hamad bin Isa Al Khalifa y su hijo, el príncipe heredero Salam bin Hamad Al Khalifa de Bahréin. ‘‘Discutimos la importancia de construir la paz y la estabilidad de la región, incluida la importancia de la unidad del Golfo y contrarrestar la influencia maligna de Irán en la región’’, expresó Pompeo luego de la reunión a través de su cuenta de Twitter.
Los temas tratados en la reunión fueron varios, aunque el más importante fue la estabilidad de la región. El rey Hamad destacó la necesidad de encontrar una solución al conflicto palestino israelí, enfatizando en la solución de dos Estados, con una Palestina independiente que incluya a Jerusalén del este como su capital. La posición del rey respecto a esta cuestión podría significar una traba en los esfuerzos de sumar al reino al Acuerdo de Paz, también llamado los Acuerdos de
Abraham.
Su siguiente escala fue Emiratos Árabes Unidos, donde se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores, el jeque Abdullah bin Zayed Al Nahyan, y el asesor de seguridad nacional, el jeque Tahnoun bin Zayed Al Nahyan. El tema controversial con respecto Abu Dabi es la venta de los aviones cazas F-35 para armar al país frente a la influencia de Irán. Sin embargo, Netanyahu negó que dicha venta haya sido incluida en los acuerdos, lo cual supondría una pérdida de ventaja estratégica para Israel en la región.