A siete meses de la celebración del referéndum de independencia kurdo -considerado inconstitucional por el gobierno de Irak- las negociaciones parecen avanzar hacia una solución pacífica entre Erbil y Bagdad.
Después de severas represalias ejercidas desde Irak sobre el Kurdistán (prohibición de vuelos internacionales, toma militar de Kirkuk y disminución del presupuesto público), el primer ministro iraquí Al Abadi se reunió la semana pasada con los responsables del gobierno kurdo para normalizar las relaciones político-diplomáticas. De momento, el aeropuerto de Erbil ha retomado los vuelos internacionales y el gobierno de Irak ha prometido enviar parte del presupuesto necesario para pagar los salarios de los funcionarios kurdos. En cuanto a Kirkuk–determinante para la estabilidad económica del Kurdistán- sigue bajo la ocupación de las fuerzas iraquíes desde octubre de 2017.
Si bien las relaciones entre Irak y la región autónoma han mejorado en las últimas semanas, la situación interna kurda es complicada: se encuentra en una grave crisis económica y de representación política donde la inestabilidad y la corrupción parecen ser dos caras de la misma moneda. Asimismo, el gobierno autónomo del Kurdistán necesita
una inmediata inyección de liquidez que Al Abadi ha prometido concretar en las próximas semanas.
De cara a las elecciones parlamentarias iraquíes el próximo 10 de mayo, el futuro de las intrincadas relaciones entre los vecinos siempre es incierto. De lo que no caben dudas es que la sociedad civil kurda es la mayor perjudicada en estos juegos diplomáticos entre dos ideas opuestas: el sueño de independencia kurdo y la soberanía territorial iraquí.
https://www.nytimes.com/2018/03/22/world/middleeast/iraq-kurds- agreement.html?rref=collection%2Ftimestopic%2FKurds&action=click&contentCollection =timestopics®ion=stream&module=stream_unit&version=latest&contentPlacement=1 &pgtype=collection
https://www.iraqinews.com/baghdad-politics/iraqi-premier-abadi-arrives-in-kurdistans- erbil-for-election-campaign/