Mehdi Safari, viceministro de Relaciones Exteriores para la Diplomacia Económica, afirmó que el comercio entre Teherán y Bagdad podría multiplicarse por dos, en tanto y en cuanto se resuelvan los problemas fronterizos existentes - informó IRNA el miércoles 18 de noviembre -.
La nueva administración iraní ha manifestado en numerosas ocasiones sus intenciones de desarrollar y fortalecer las relaciones económicas con los vecinos. Ha adoptado una posición de “los vecinos primero". En sus recientes visitas a Bagdad y la región del Kurdistán iraquí, Safari se focalizó en identificar y eliminar los obstáculos entre ambos países para aumentar los vínculos económicos y reforzar las relaciones bilaterales.
Lo destacable de estos acontecimientos, es que se trata de la primera vez en la historia de la Revolución Islámica que el Ministerio de Relaciones Exteriores ha creado un departamento para la diplomacia económica. Este espacio se vuelve central, teniendo en cuenta que Teherán mantiene fuertes lazos comerciales con diversas naciones como Rusia, China, Turquía e India, las cuales han rechazado las sanciones unilaterales de Estados Unidos hacia Irán. Incluso Irak se negó a cumplir las directrices de Washington y firmó un convenio con Teherán para suministrarle alimentos y mercancías a cambio de petróleo.
Estas acciones revelan que, además de ser visto como un potencial aliado estratégico-militar por algunos países regionales y extrarregionales, la República Islámica busca modificar su imagen hacia la de un Estado con el que se puede comerciar pacíficamente, más allá de las relaciones en
6 materia de defensa y seguridad.