Hacia fines de abril, el presidente iraquí, Abdul Latif Rashid, visitó Teherán y sostuvo una serie de encuentros con su homólogo iraní, Ebrahim Raisi. Además, las reuniones contaron con la presencia del Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Jameneí. Durante la visita, ambas naciones reafirmaron la solidez del vínculo bilateral y la voluntad de las partes para profundizarlo. En particular, manifestaron interés en intensificar las relaciones en materia económica y de
seguridad.
Durante el encuentro, el líder iraní se pronunció en contra de “los enemigos de ambos países” que intentan socavar sus lazos. A continuación, Jameneí denunció la presencia de fuerzas estadounidenses como una amenaza para la región en general, y para Bagdad en particular. En sus palabras: “Los estadounidenses no son amigos de Irak (…) e incluso la presencia de un norteamericano en Irak es demasiado”. Al contrario, señaló que la relación entre dicho país e Irán
resulta mutuamente beneficiosa, en tanto se sustenta en fuertes lazos históricos y religiosos.
La visita parece haber operado como un punto de partida para una profundización ulterior de la relación. En este sentido, el pasado miércoles 10 de mayo, ambos países firmaron un acuerdo con miras a expandir la cooperación energética. El documento contempla el establecimiento de una oficina conjunta, destinada a velar por la cooperación en el área de la petroquímica, como también en relación a la exploración de petróleo y el desarrollo de infraestructura. Aún más, debido a dicho acuerdo, Irán e Irak anunciaron que extenderán los convenios de exportación de
gas vigentes, durante los próximos cinco años, luego de realizar ciertas revisiones.
6 De modo que, la reunión entre los líderes iraníes y el presidente iraquí sentó las bases para la firma de una serie de acuerdos, destinados a potenciar el aspecto energético y económico del
vínculo bilateral.
Palabras clave: Irak, Irán, acuerdo energético