El 27 de octubre, Irán fue sede de la Segunda Reunión de Ministros de Asuntos Externos de los Países Vecinos de Afganistán, también conocido como el formato Moscú. El ministro iraní, Abdollahian, se reunió de forma híbrida –presencial y virtual– con sus pares de Rusia, China, Pakistán, Tayikistán, Uzbekistán y Turkmenistán. El Ministro resumió los objetivos de la reunión en una frase de apertura, “es necesario que el Talibán adopte un enfoque amistoso hacia sus vecinos y que tome las medidas necesarias para asegurar que no habrá amenazas provenientes de territorio afgano”.
La lucha contra el terrorismo fue uno de los temas centrales de la reunión. A la par, los representantes de los países asiáticos demandaron que el Talibán respete los derechos de las mujeres, satisfaga las necesidades básicas a sus ciudadanos y que termine con la discriminación racial y religiosa. Los vecinos de Afganistán esperan así reducir las presionas migratorias y desplazamientos humanos. Algunos representantes también demandaron que se liberen al gobierno talibán los activos congelados y que países como Estados Unidos levanten sus sanciones económicas. Por último, los representantes resaltaron la necesidad de mayor ayuda humanitaria y de Organismos Internacionales.
Desde Teherán se hizo énfasis en apoyar negociaciones intra-afganas para la formación de un gobierno inclusivo y rechazar toda interferencia extranjera. Irán es hogar de unos 3 millones de
6 refugiados y Afganistán uno de sus principales destinos de sus exportaciones, además, ambos países tienen una frontera compartida de más de 900 kilómetros.