Una vez más, Irak se encuentra en la lupa de organizaciones internacionales de derechos humanos. En esta ocasión, el motivo fue la prohibición a los medios de comunicación de utilizar términos tales como “homosexualidad” y “genero”. Acorde a la instrucción emitida por la Comisión Iraquí de Comunicaciones, estos conceptos deben ser excluidos de las publicaciones o difusiones audiovisuales y en su lugar, debe hablarse de “desviación sexual”. Si bien aún no se ha fijado la penalización por la violación de la normativa, se cree que esta podría incluir multas e incluso detenciones.
Dicha prohibición debe ser entendida como uno de los tantos ataques contra la libertad de expresión que han llevado a cabo las autoridades iraquíes en los últimos años. Escudándose en el respeto a la moral pública, el gobierno ha fomentado acciones opresivas y discriminativas hacia las mujeres y la comunidad LGTBI. En efecto, entre enero y junio de este año, el Ministerio del Interior dirigió una campaña para reprimir el “contenido indecente” en la web y, amparándose en la moralidad pública, procesó a decenas de personas.
En este contexto, Amnistía Internacional expresó su preocupación por la violación a los derechos y libertades de los iraquíes. La ONG instó a las autoridades a respetar el derecho a la libre expresión y a la no discriminación, para todas las personas del país, independientemente de su género u orientación sexual.
Palabras clave: Irak, libertad de expresión, discriminación