El punto de quiebre de las relaciones entre Turquía e Israel tuvo su origen principalmente a partir de la asunción de Tayyip Erdoğan como Primer Ministro turco, en representación del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo), quien desde marzo de 2003 comenzó a ser identificado como anti-israelí, gracias a su retórica discursiva.
A fines del 2015, los países retomaron el rumbo de las relaciones diplomáticas y económicas. Para Israel, la búsqueda de una ruta alternativa y potencial cliente para exportar gas fueron las principales razones para encontrarse con una Turquía que retornaba paulatinamente a sus relaciones regionales tradicionales, luego de que su firme insistencia para ingresar a la Unión Europea pareciera no tener resultado alguno, encontrando en el desarrollo regional la mejor protección en todos los frentes. Sobre todo, luego de la crisis con Rusia por la cual Erdogan deseaba encontrar un nuevo
proveedor de gas natural.
Sin embargo, las intenciones de fondo del acuerdo, se pueden entender en términos de posicionamiento frente a Irán y el levantamiento de sanciones por su programa nuclear, aunque el país persa haya accedido a la reducción del precio del gas natural en un 10-15% exportado a Turquía impuesta por la Cámara de Comercio Internacional (ICC por sus siglas en inglés); y frente a la crisis turco-rusa que ha golpeado la producción de alimentos turcos y ha puesto en espera el futuro de la cooperación energética, incluyendo la importación de gas ruso (55-60%) y la construcción de la primera planta nuclear en el Mediterráneo.
A pesar del fallido golpe de estado que se perpetuó en Turquía el pasado 15 de julio, el primer ministro israelí declaró que asumía que el proceso de reconciliación entre Israel y Turquía continuará en pie, a pesar de los dramáticos eventos ocurridos. En otras palabras, negocios, incluso en tiempos de turbulencias, siguen siendo negocios.
http://www.middleeasteye.net/news/netanyahu-turkey-deal-immense-israeli-economy-1145666807
http://www.haaretz.com/israel-news/1.731457
MA. AGUSTINA CABRERA HERRERO
Observatorio Región MENA