El representante de la Unión Europea en Palestina, Sven Kuhn von Burgsdorff, prometió en una conferencia de prensa en Gaza que la comunidad europea ayudará a la Franja de Gaza en la lucha contra el COVID-19. “En el momento que estas vacunas estén disponibles, haremos todo lo posible, en estrecha cooperación con las Naciones Unidas, para facilitar esta vacuna a los más necesitados”, declaró Burgsdorff en la rueda de prensa. Según las estimaciones de la ONU, la cifra de contagio en Gaza superó los 10.000 casos.
La Franja de Gaza sobrevive con tan solo 11 horas de electricidad al día. Además, la mayor parte del agua subterránea se encuentra contaminada y sumado al nivel de pobreza, la lucha contra el COVID-19 ha sido difícil. Es por eso que Burgsdorff se comprometió a la firma de un acuerdo entre el Banco Europeo de Inversiones y la Autoridad Palestina que, además de insumos médicos para la detección y la vacuna contra el COVID-19, proporcionará una ayuda de 150 millones de euros que serán destinados al desarrollo de una planta desalinizadora para proveer de agua potable a las 2 millones de personas que viven en Gaza. Además, prometió llevar adelante un proyecto energético a gran escala para el suministro de gas.
“Necesitamos demostrar nuestra solidaridad con la causa palestina. Gaza es para nosotros una parte integral de los territorios ocupados. No se encontrará una solución para un Estado palestino 6 independiente, viable y democrático sin la plena inclusión de Gaza”, dijo Burgsdorff. Además, el representante europeo está convencido que tanto Israel, la Autoridad Palestina y Hamas cumplirán sus obligaciones para con los 2 millones de habitantes que viven en la Franja.