La relación entre Israel y el Líbano está marcada actualmente por dos cuestiones: las tensiones militares y la profunda crisis económica y política que está atravesando el Líbano. En este contexto, el Ministro de Defensa israelí, Benny Ganzt, expresó que Israel está dispuesto a ayudar al Líbano a afrontar la doble crisis que está viviendo, pero no está dispuesto a aceptar los reiterados ataques a lo largo de la frontera norte, y tampoco las agresiones de Irán.
Luego del lanzamiento de decenas de cohetes desde el Líbano hacia Israel, Gantz recorrió la frontera norte del país y envió un fuerte mensaje a Irán y a Hezbollah. El Ministro aprovechó su discurso para arremeter contra Irán y recordar que este último es “la mayor amenaza para la paz mundial y regional” y que “Israel no se quedará de brazos cruzados mientras Irán avanza en su programa nuclear”. Asimismo, Gantz llamó a la comunidad internacional para que frenen la agresión iraní y recordó que Hezbollah actúa bajo órdenes de Irán, poniendo en riesgo la seguridad de sus ciudadanos.
El presidente israelí, Isaac Herzog, también abordó las tensiones en el norte y entre otras cuestiones arguyó que: “Si alguien en el Líbano cree que puede amenazarnos, está cometiendo un amargo error. No aceptaremos de ninguna manera vivir bajo fuego, y quien intente hacernos daño en todas partes, en escenarios cercanos y lejanos, directa o indirectamente, sentirá nuestra fuerza y poder".