El pasado 06 de mayo el Ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, visitó Líbano y mantuvo conversaciones con el presidente del país, Michel Aoun, y con el Primer Ministro, Nabih Berri. La razón de la misma es el interés de Francia de que se lleven adelante reformas en el gobierno, necesarias para poder afrontar el estancamiento que están atravesando.
Líbano no sufría una crisis tan importante desde la guerra civil (1975-1990). El país, que ya atravesaba una crisis económica en 2019, se vio altamente afectado por la pandemia. Sumado a eso, la explosión en Beirut en agosto de 2020 que dejó 211 muerto y alrededor de 350.000 desplazados, no hizo más que ahondar la situación.
Consecuencia de la explosión dimitió al día siguiente de la misma el Primer Ministro en funciones, Hasan Diab. Desde entonces en el país hay un gobierno provisional que promete llevar adelante reformas políticas, pero que, sin embargo, sigue sin actuar. La visita de Le Drian forma parte de una serie de visitas de funcionarios franceses que presionan porque el país lleve adelante tales reformas, las cuales fueron prometidas por el gobierno libanés el año pasado, como requerimiento para una ayuda internacional.
Por otro lado, esta visita de Le Drian se da luego de que, a fines de abril, el gobierno de Francia imponga restricciones de ingreso al país a funcionarios libaneses acusados de corrupción o de 9 obstaculizar soluciones a la crisis política. Luego de las reuniones, el Ministro de Relaciones Exteriores francés aseguró que serían firmes y tomarían medidas con quienes intenten obstaculizar la formación de un nuevo gobierno.