En un nuevo capítulo de los conflictos internos que mantienen desde hace más de dos años en parálisis las instituciones políticas, el domingo pasado tuvo lugar una explosión en Verdun, uno de los barrios céntricos de Beirut. Si bien no arrojó víctimas, dañó la gravemente la sede central del Banco de Líbano y Ultramar, conocido por sus siglas en francés, BLOM.
Si bien no se han adjudicado aun la autoría, los más escépticos apuntan a Hezbolá, muy damnificada por las medidas que, en el pasado mes de diciembre, Estados Unidos resolvió imponer contra bancos y compañías vinculadas no solo al partido sino también a Al- Manar, su canal de televisión. Riad Salameh, el presidente del Banco Central, afirmó que el Líbano no tiene otra opción salvo adherirse a la ley estadounidense, dada la fuerte vinculación del sistema financiero libanés con su entorno internacional. Pero, al mismo tiempo, pidió a los bancos que, los que por obedecer a la mencionada ley, deban cerrar
cuentas vinculadas a Hezbolá, consulten al Banco Central para realizar las “investigaciones pertinentes”, antes de clausurar la cuenta, dándole, de ese modo, un recurso de negociación al gobierno libanés. BLOM fue, justamente, uno de los bancos que cerró las cuentas a pedido de Estados Unidos, haciendo caso omiso al ruego de Salameh.
En recientes declaraciones, el líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, pidió a los bancos “asumir la defensa de los intereses de los ciudadanos libaneses” y los exhortó a que “muestren un poco de soberanía”. Crece, además, el temor al desfinanciamiento de los centros educativos y de salud y los programas de vivienda que la organización político- militar posee en el país.
http://yalibnan.com/2016/06/12/fingers-pointed-at-hezbollah-for-bomb-blast-outside- blom-bank-hq-in-beirut/
http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2016/05/us-act-against-hezbollah-impact- lebanon-banks.html
SAID CHAYA
Observatorio Región MENA