Dentro de un clima tanto incierto como tumultuoso en la región de Medio Oriente y Norte de África (MENA), el Estado Islámico (EI) vuelve a atacar Irak. Esta vez, el atentado ocurrió durante la noche del 5 de septiembre a un puesto de guardias en la ciudad de Kirkuk, en el cual murieron más de una docena de policías y varios más resultaron heridos, según informó la agencia de noticias iraquí Shafaq.
El EI habría atacado durante más de dos horas a la brigada 19 de la Policía Federal. Para evitar que llegaran refuerzos, los combatientes del EI utilizaron bombas al borde de la carretera, lo que también resultó en la destrucción de tres vehículos del cuerpo policial.
No hubo una adjudicación inmediata del atentado por parte de la organización terrorista. Sin embargo, y atendiendo a cómo son las dinámicas entre los iraquíes y la célula de EI en Irak, la agencia de seguridad global “Crisis 24” habría lanzado un aviso a la población cercana a la zona para que se mantenga alejada en caso de que pueda acontecer un segundo ataque del estilo.