En las últimas semanas, la Monarquía saudí, junto con Estados Unidos (EEUU) y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), remarcaron la necesidad de generar una “coalición global” que contenga el “peligro iraní”. Las normales rispideces entre las dos grandes potencias del Golfo incrementaron significativamente este año, y la presión ejercida por Trump contribuye a un posible conflicto que tendría graves consecuencias en toda la región.
Recientemente, seis buques petroleros fueron atacados en el Estrecho de Ormuz, de los cuales dos eran sauditas; el Reino saudí y EEUU responsabilizaron a Irán. Por otro lado, el 20 de junio el Presidente Trump autorizó al comando cibernético de su Ejército para que lance un ataque digital contra el sistema informático militar de Teherán, como represalia frente al derribo de un dron de vigilancia estadounidense que se encontraba en territorio nacional iraní.
En este contexto, el lunes 24 de junio el Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, comenzó una gira en el Golfo para reforzar la alianza estratégica con Arabia Saudita y 7 EAU. Esta medida diplomática es una ofensiva por parte de Washington para formar un frente común contra Irán y “hacer retroceder al mayor sponsor del terror del mundo”. Luego de reunirse con el Rey Salmán en Yedda, Pompeo aseguró que necesitan promover la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, Irán desestima las tensiones, asegurando que las nuevas sanciones norteamericanas no van a generar un cambio y que el presunto ciberataque no tuvo éxito. El portavoz de Exteriores del país persa, Abbas Mousavi, reconoció que aunque los intentos de forjar alianzas en contra de su Estado no son una novedad, éstos nunca han sido exitosos.
https://elpais.com/internacional/2019/06/24/actualidad/1561387477_507089.html
https://www.aljazeera.com/news/2019/06/pompeo-discuss-khashoggi-murder-saudi-king- official-190624154004129.html