Junto a la escalada de violencia en el noroeste del país árabe, aumenta la crisis humanitaria. Según Naciones Unidas, desde fines de abril, más de 200.000 ciudadanos sirios se han desplazado desde Idlib hacia otras ciudades con el fin de resguardarse de los continuos ataques entre el grupo terrorista HTS y las fuerzas del gobierno sirio.
En la reunión del Consejo de Seguridad llevada adelante el pasado martes 28 de mayo, Ursula Mueller, Subsecretaria General de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, se pronunció al respecto de este problema y aseguró que la continuidad de operaciones militares, abrumará toda capacidad de respuesta y de ayuda destinada a los civiles sirios. Siguiendo esta línea, destacó que 25 ataques fueron efectuados contra centros médicos, poniendo en peligro la salud de la población.
Contrariamente, el gobierno sirio adjudica gran parte de la crisis humanitaria a las continuas sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y sus aliados. Esta postura quedó demostrada en una reunión llevada adelante el pasado jueves entre el Ministro de Salud sirio, Nizar Yazaji, y el Presidente de la OMS, en la cual Yazaji exigió a la organización mayor esfuerzo en pos de la supresión de dichas medidas ya que impiden la importación de medicamentos y equipos médicos. 4 El sistema sirio de salud se encuentra devastado. Según datos de la OMS, más de la mitad de los centros de salud y hospitales públicos están cerrados o funcionan solo parcialmente, y más de 11 millones de personas necesitan asistencia médica.
Si bien la lucha en Idlib es quizás el frente más angustiante en el conflicto actual, no es el único lugar donde las necesidades humanitarias están creciendo. Se requiere una acción inmediata pero, por lo pronto, la comunidad internacional no está dispuesta a ceder y la desconfianza mutua va en aumento.
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https://www.un.org/press/en/2019/sc13826.doc.htm