IREMAI· GEMO
REPORTE
FRAME 01/14 · 1 de octubre de 2021

En Libia cada cual juega su juego y todos juegan con fuego

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Fotografía · IREMAI Derechos reservados
1 de octubre de 2021 2 min Medio Oriente 433 palabras
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Un nuevo capítulo se abrió en el convulso escenario político libio. El 21 de septiembre, la Cámara de Representantes, con sede en Tobruk y liderada por Aguilah Saleh, realizó una moción de censura hacia el Gobierno de Unidad Nacional, nacido del proceso conducido por la UNSMIL en Ginebra. Éste tiene la responsabilidad de llevar al país hacia las elecciones fijadas para el 24 de diciembre. El principal motivo que enfrenta a los distintos poderes y facciones es el acuerdo sobre el marco legal y la realización de un referéndum constitucional que preceda al acto electoral. El presidente del Alto Consejo de Estado, Al-Mishri, rechazó la iniciativa de la Cámara de Representantes por no haber consultado al cuerpo, tal como establece el acuerdo de Skhirat de 2015. También se expresaron en contra el primer ministro al-Dbaibah, quien anunció que no renunciará, el jefe del Consejo de la Presidencia al-Menfi y diversos actores nacionales, entre ellos 65 intendentes locales a través de un comunicado conjunto. El temor radica en que las elecciones desemboquen en una nueva etapa de inestabilidad y violencia. A pesar del declarado consenso por evitar un deterioro en la situación de seguridad, los principales candidatos que se presentan a las elecciones responden a facciones enfrentadas militarmente hasta el acuerdo de alto el fuego de 2020.

El más controvertido es Khalifa Haftar, líder del Ejército Nacional Libio (LNA) quien anunció que se tomaría licencia de su cargo militar para presentarse a las elecciones de diciembre. Tras ser derrotado en su ofensiva contra Trípoli y forzado a aceptar el proceso político, es visto con desconfianza por numerosos sectores dada su dudosa vocación democrática. Haftar apoyó los

procesos ocurridos en los países fronterizos de Egipto, donde gobierna el presidente Al-Sisi luego de un golpe militar en 2013, y de Túnez, donde el presidente Kais Saied suspendió recientemente el Parlamento y destituyó al Primer Ministro. Otro rutilante candidato es Saif al Islam Gaddafi, quien anunció que se presentaría a elecciones a través de una entrevista en el New York Times. Allí declaró que buscaría “reunificar el país” y “volver al pasado”. Nuevamente, las dudas sobre la vocación democrática del hijo de Gaddafi abundan.

A pesar de que la comunidad internacional llama unánimemente a respetar el calendario fijado y celebrar las elecciones, el riesgo está en perder la oportunidad más concreta en años de alcanzar una paz duradera, sustentada en acuerdos políticos amplios y superar finalmente el conflicto. No obstante, aún persisten las profundas divisiones que llevaron al enfrentamiento armado al este y el oeste del país durante los últimos años.

Palabras clave: Dbaibah-Saleh-Haftar-Elecciones

Fuentes

theguardian.com nytimes.com

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