La Autoridad Nacional Electoral egipcia anunció que habrá elecciones presidenciales en diciembre, y no el año que viene como se estaba esperando. Se cree que esta decisión está vinculada a la postergación de las condiciones del acuerdo con el FMI, que implicarían medidas antipopulares – como una nueva devaluación– que quedarían para luego de las elecciones.
A pesar de que aún no ha anunciado su candidatura, existe la certeza de que Abdel Fattah al-Sisi seguirá seis años más al frente del país. Las elecciones anteriores –2014 y 2018– al-Sisi ganó, en condiciones no libres ni democráticas, con el 97% de los votos.
La ley electoral estipula que cualquier candidato que busque presentarse deberá reunir, 20 adhesiones por parte de miembros del parlamento –dominado por el partido Nation’s Future, que apoya al actual régimen– o bien 25 mil votantes registrados en las 15 provincias del país, con un mínimo de mil adhesiones por cada provincia. En otras palabras, es casi imposible ser un candidato opositor. Vale agregar que quienes sí son candidatos opositores, también son vistos con sospecha, en tanto se presume que han alcanzado alguna especie de acuerdo con los servicios de inteligencia o con el mismo al-Sisi.
En este contexto, su opositor más serio es Ahmed Tantawi, un parlamentario mandato cumplido por el Nasserist Karama Party. Perdió su silla en el Parlamento luego de que los servicios de inteligencia hubieran manipulado las elecciones; y ha criticado públicamente a al-Sisi, demandándole que abandone la presidencia, lo que lo obligó a exiliarse al Líbano el año pasado.
Su campaña electoral y su persona han sido objeto de numerosos ataques, cuya autoría se cree es el mismo gobierno. Los ataques van desde voluntarios infiltrados en su campaña, otorgando “falsas” adhesiones; persecuciones de miembros de la campaña, por la Agencia de Seguridad del Estado y la Fiscalía de Seguridad del Estado. En esta misma línea, Citizen Lab denunció que el teléfono de Tantawi había sido hackeado numerosas veces por Predator, un software espía creado por Cytrox.