Luego del desenlace de las elecciones de abril, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, necesita de una victoria electoral el próximo 17 de septiembre para que pueda conformar gobierno y su vida política no se extinga. El problema es que “Bibi” no tiene un panorama favorable tras los escándalos de corrupción que lo rodean y por el incidente por el cual tuvo que ser evacuado en la ciudad sureña de Ashdod, luego de que se activaran las sirenas que advierten de los ataques con cohetes disparados desde Gaza.
En adición, su aliado occidental, Donald Trump, parece no ser muy confiable en estos momentos. Se conoció en los últimos días que el asesor de seguridad nacional, John Bolton, gran aliado de Netanyahu, fue despedido por la Casa Blanca. Además, el Secretario de Estado, Mike Pompeo, declaró vía Twitter que el presidente estadounidense estaba dispuesto a reunirse con su homólogo iraní, Hassan Rouhani.
Para poder ganar las próximas elecciones, Netanyahu se propone captar los votos de la derecha con una nueva promesa de campaña. El día 10 de septiembre declaró que, si logra formar un gobierno de coalición, impondría la soberanía israelí sobre el Valle del Jordán y el norte del mar Muerto, hoy parte de la Cisjordania ocupada.
Luego del anuncio de Netanyahu, los ministros árabes reunidos en El Cairo declararon 3 que ‘‘la Liga Árabe considera que estas declaraciones socavan las posibilidades de cualquier progreso en el proceso de paz y torpedearán todas sus bases’’. Pero las
naciones árabes también optaron por realizar declaraciones separadas. Qatar criticó ‘‘el
continuo desprecio de Israel del derecho internacional’’; para Jordania la declaración de Netanyahu es ‘‘una escalada grave’’; mientras que Arabia Saudita convocó a una reunión de emergencia de la Organización de Cooperación Islámica.
https://www.al-monitor.com/pulse/originals/2019/09/israel-benjamin-netanyahu- elections.html
https://www.aljazeera.com/news/2019/09/netanyahu-annexation-pledge-denounced- dangerous-racist-190911080929932.html