El primer ministro del Líbano, Saad Hariri, llegó el lunes por la tarde a Washington DC en una visita privada, acompañando a su hija Loulwa en su ingreso a una universidad en ese país. Sin embargo, los medios libaneses ya barajaban la posibilidad de una agenda sorpresa, que se reveló con el correr de los días.
El líder del Movimiento del Futuro ya mantuvo reuniones protocolares con los embajadores Gaby Issa y Amal Mudallali, que representan al Líbano ante Estados Unidos y la ONU, respectivamente. Además, se reveló que el primer ministro discutió las sanciones contra miembros de Hezbolá con el Marshall Bilingslea, subsecretario de Financiamiento del Terrorismo del Departamento de Tesoro. En julio pasado, dos diputados del Hezbolá, uno de ellos el jefe de la bancada, Mohammad Raad, fueron incluidos en la lista de terroristas de Estados Unidos, lo que implicó el congelamiento de sus bienes en cuentas de ese país. También está previsto un encuentro de trabajo con David Hale, subsecretario de Asuntos Políticos del Departamento de Estado. El broche de oro será la foto con el secretario de Estado, Mike Pompeo. Donald Trump, por su parte, está de vacaciones en Nueva Jersey, y no está previsto que reciba al primer ministro libanés.
La posición de Hariri es compleja. Aunque está políticamente enfrentado a Hezbolá, sabe
que el partido es un sostén fundamental del presidente Michel Aoun. Asimismo, la creciente presión internacional sobre esta agrupación chiíta hará más difíciles las cosas en el escenario doméstico.
https://www.tv7israelnews.com/u-s-slaps-hezbollah-lawmakers-with-sanctions-for-first- time/
https://www.lorientlejour.com/article/1179403/largentine-classe-le-hezbollah-organisation- terroriste.html