Desde principios de abril, las dos facciones más importantes de Libia se han embarcado en un conflicto armado por el poder político en el país norafricano. Khalifa Haftar, el líder del Ejército Nacional Libio (ENL) cuyo centro de poder se encuentra en Tobruk, en el oriente libio, lanzó una ofensiva general hacia la ciudad de Trípoli, capital del Gobierno de Acuerdo Nacional. Durante su avance logró tomar diversas localidades cercanas y bases aéreas hasta llegar a las afueras de la ciudad. Organizaciones internacionales han dado cuenta de intensos bombardeos en los barrios del sur de Trípoli. No obstante, luego de dos semanas de enfrentamientos, las fuerzas del gobierno presidido por el primer ministro Fayez al-Serraj lograron rechazar al ENL en su asalto a la capital. Debido a la contraofensiva debieron retroceder unos 60 km hacia el sur.
A pesar de su infructuoso asalto, desde el comando de Haftar anunciaron el paso a una segunda –y más intensa– etapa en su ofensiva contra Trípoli. El portavoz del ENL, general Ahmad al-Mesmari, declaró el lunes pasado al medio local Al Wasat que darían inicio a la segunda etapa de la “Batalla de Trípoli” luego de haber asegurado el terreno e identificado fuerzas y posiciones del enemigo.
Mientras en el terreno el conflicto se está intensificando, en el Consejo de Seguridad de la 7 ONU se mantienen frenéticos encuentros entre los miembros y entre ellos y el enviado especial Ghasán Salamé acerca de la situación en Libia. A pesar del optimismo de éste, ni EEUU ni Rusia decidieron apoyar una resolución del Reino Unido para un alto al fuego entre el GNA y el ELN. Aunque el primero cuenta con reconocimiento internacional, Haftar recibe un fuerte apoyo de países como Egipto, EAU, Arabia Saudita y, menos evidente pero significativo, de Francia, Rusia y EEUU.
http://en.alwasat.ly/news/libya/242854
https://www.middleeastmonitor.com/20190419-diplomats-us-russia-say-cannot-support-a- un-call-for-libya-truce/