El pasado 19 de abril Türkiye fue el patrocinador de una nueva edición del Foro de Diplomacia de Antalya (FDA) bajo el lema “Mapeando el mañana, gestionando las incertidumbres”. La convocatoria fue el reflejo de un mundo en transición. Más de 150 países, decenas de jefes de Estado y de gobierno, más de 50 ministros de Asuntos Exteriores y casi 5.000 participantes acudieron a la reunión en Antalya. Si bien la escalada se impuso, la intención era más importante, puesto que se trató de la primera gran cumbre diplomática desde el estallido de la guerra entre Israel, Estados Unidos (EEUU) e Irán, un conflicto que permeó los debates y marcó la agenda del día.
Lanzado en 2021 bajo la administración de Asuntos Exteriores de Mevlüt Çavuşoğlu, el FDA ha evolucionado rápidamente. Lo que comenzó como un experimento diplomático en plena pandemia para coordinar esfuerzos en cuestiones de vacunas, ha madurado hasta convertirse en un instrumento estructurado y sostenido de la política exterior turca. La lectura de Türkiye del sistema internacional actual se presentó en el discurso inaugural del presidente Erdoğan: “el mundo atraviesa una crisis de poder y a la vez de desarrollo, en un punto de inflexión peligroso (...) las instituciones internacionales muestran crecientes limitaciones y la diplomacia también se ha convertido en un espacio donde ya no hay sólo cinco actores que definen el futuro”.
Posteriormente, los líderes de Türkiye, Egipto y Pakistán -luego se añadirían representantes de Arabia Saudita y Omán- se reunieron durante la cumbre con la intención de continuar avanzando en la mediación de la guerra de Irán. Si bien la diplomacia regional había estado involucrada desde hace tiempo en el vínculo complejo entre EEUU, Israel e Irán, los recientes ataques sobre los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) alteraron el patrón de acción que tradicionalmente buscaba mediar en el conflicto. De la misma forma, la crisis tras la guerra en Gaza fue señalada como un evento disruptivo, calificado por Erdoğan como “el fracaso moral del sistema internacional”.
Otro de los temas recurrentes fueron los nuevos corredores multimodales. Varios países del foro afirmaron que el Corredor Medio, tambíen conocido como Ruta Internacional de Transporte Transcaspio (TITR), está emergiendo como una vía estratégica de tránsito entre Asia y Europa y presentada como una alternativa euroasiática en medio de las interrupciones globales en la cadena de suministro en Oriente Medio. Los países participantes debatieron su capacidad para conectar mercados energéticos desde una perspectiva estratégica-geográfica, y sobre los potenciales beneficios políticos y económicos devenientes para aquellos Estados que se integren.
En un entorno multipolar, la influencia pertenece cada vez menos a quienes dominan las instituciones y más a quienes logran reunir a actores que, de otro modo, no dialogarían entre sí. El FDA aparece, justamente, como una de las herramientas diseñadas por Türkiye para operar dentro de esa lógica.
LIC. ERIC QUINTEROS