La experiencia tunecina se vuelve atractiva de analizar, no solo por las complejidades políticas, sociales y económicas que expresa su contexto actual, sino también por las tensiones generadas dentro de ellas, lo que demuestra aún hoy que la transición democrática en el país continúa siendo frágil.
Particularmente en el área sociopolítica, y en materia de Derechos Humanos, se han presentado ante Túnez una serie de denuncias de importantes organizaciones internacionales como Amnistía Internacional y de varios estados europeos representados a través de la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común, y de la Comisión Europea.
Contextualizando brevemente, Túnez ha sido un país blanco de ataques armados y terroristas desde el despertar árabe en 2011. Por ello, fue que el gobierno decidió, a partir de allí, delegar enteramente el carácter de protección y cuidado de la población a las fuerzas
policiales y de seguridad. Amnistía internacional ha acusado a estas fuerzas por ejercer ciertos abusos contra civiles como arrestos injustificados, torturas y mal tratos, entre otros. Si bien muchas de esas denuncias son aceptadas, la misma fuerza de seguridad alega sus accionares en base a las medidas extremas y de urgencia que debieron tomarse en respuesta al contexto de inseguridad regional.
Aun así, no se ha dejado de reconocer a nivel internacional los avances adheridos a la Constitución reformada en 2014 en materia de Derechos Humanos y a la defensa de libertad de prensa y expresión, donde Túnez pasó de 2015 a 2016 del puesto número 126 al 96, según la clasificación de Reporteros sin Fronteras.
http://www.europapress.es/internacional/noticia-ue-preocupada-presion-periodistas- blogueros-acusaciones-tortura-presos-tunez-20170510140925.html
http://www.aljazeera.com/news/2017/02/amnesty-accuses-tunisia-security-forces- abuses-170213144004574.html
PAULA BERDINI BARBERO
Observatorio Región MENA