Tras casi un mes de la muerte de Masha Amini, los reclamos se han incrementado y el mundo entero se ha hecho eco de las mismas. La joven, que perdió su vida mientras se encontraba bajo custodia de la policía de la moral por incumplir con el código de vestimenta, se convirtió rápidamente en un símbolo.
Las protestas, que comenzaron en la zona kurda de la República Islámica, rápidamente se expandieron a distintas ciudades del país. La respuesta del gobierno no se hizo esperar, y la represión de las mismas se tornó cada vez más violenta. Entrando en la cuarta semana, el número de muertos asciende a, al menos, 201 según datos de Iran Humans Rights. Y de éstos, 23 son menores de edad.
Bajo el lema “mujer, vida, libertad” el reclamo llegó a las universidades y a escuelas secundarias, donde adolescentes comparten fotos de rechazo al régimen y lucen sus cabelleras libres del velo. Las imágenes se comparten a través de las redes sociales, a pesar del intento del régimen de prohibir el acceso a ellas, y muestran a jóvenes -mujeres y hombres- haciendo frente a un régimen armado y represor. Paralelamente, el ayatolá Khamenei asegura que los disturbios son organizados desde occidente, y que son criminales a quienes hay que hacer frente.
El sábado 08 de octubre, unos días después de las declaraciones del ayatolá, la televisión nacional iraní fue hackeada mientras se transmitía un noticiero en vivo. Una máscara blanca con los colores de la bandera del país pintada apareció en pantalla, seguida de fotos del Líder Supremo en llamas.
4 Las imágenes iban subtituladas con frases como “únete a nosotros y lucha” y "la sangre de nuestros jóvenes está goteando sobre tus patas". A pesar de que fue levantada a los pocos segundos, el mensaje llegó a ser transmitido, dejando aún más en evidencia la falta de legitimidad que padece el régimen.
Palabras clave: Irán – Masha Amini – Woman Life Freedom