El declive de Estados Unidos en la región del Medio Oriente y Norte de África pareciera ser un proceso lejos de acabar. Lo que antes parecía una verdad absoluta, ahora ya no lo es. Y es que un aliado tan firme como Arabia Saudita se está alejando de Washington y se acerca cada vez más a
China.
Durante la 10ma cumbre entre China y los países árabes en Riyadh, se reunieron más de 3.500 empresarios, dando una clara señal de intensificación de la cooperación entre ambas partes. El primer día de la cumbre se firmaron un total de 30 acuerdos de inversión por un valor de 10 millones de dólares destinados a diversos sectores, entre ellos, tecnología, energías renovables, cadenas de
suministros y otros.
Desde el gobierno saudí afirmaron el crecimiento del volumen total del comercio entre el gigante asiático y el mundo árabe, alcanzando un récord de 430 mil millones de dólares durante el año
pasado. De ese total, el comercio con arabia saudita representa el 25%.
Los acuerdos entre Riyadh y Beijín son una clara muestra de la disminución de la influencia de los Estados Unidos en la región. Otro hecho que demuestra este declive fue la influencia de China en el acuerdo histórico entre Irán y Arabia Saudita en el mes de marzo para que ambos países reestablezcan sus relaciones diplomáticas luego de 7 años de ruptura.