El pasado mes de septiembre se desarrolló el 76° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en su sede en Nueva York. En ese marco, los distintos países del mundo exponen sus prioridades en política exterior. En esta oportunidad, Israel llevó un nuevo primer ministro tras la salida de Netanyahu. Naftali Bennett calificó a su coalición como la más amplia de la historia. Sin embargo, el eje principal del discurso no varió.
En su primer discurso, Bennett, insistió en la amenaza iraní para la paz mundial. "El programa nuclear de Irán ha marcado un hito, al igual que nuestra tolerancia", afirmó. En este sentido, estableció que muchos gobiernos aceptaron que los avances nucleares iraníes son inevitables. Sin embargo, el premier remarcó que Israel no va a permitir que Irán acceda al arma nuclear. En relación con Estados Unidos, indicó que este no debe volver al pacto firmado en 2015, del cual se retiró en 2018, sin antes hacer modificaciones.
Al referirse a la pandemia del COVID-19, resaltó a Israel como un ejemplo en la lucha mundial contra la pandemia. En esta misma línea, insistió en la eficacia de una tercera dosis para evitar nuevos cierres que perjudiquen a la economía.