El pasado lunes primero de septiembre, el precio del dólar estadounidense superó los 1.060.000 riales en el mercado abierto de Teherán. El desplome de la moneda iraní se ha ido agudizando en un contexto de amenaza europea respecto a la reimposición de sanciones internacionales, sumado a una mayor tensión doméstica. La presión fue aumentando durante fines del mes pasado, cuando Reino Unido, Francia y Alemania –los tres países europeos firmantes del acuerdo nuclear de 2015-, reactivaron el mecanismo de “snapback”, que supone restituir automáticamente las sanciones impuestas años anteriores por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La iniciativa de la troika europea le otorgó a Teherán el plazo de un mes para negociar un acuerdo que logre posponer dichas sanciones, al menos durante un año. Las condiciones exigidas incluyeron el acceso de expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) a las instalaciones nucleares iraníes y la reanudación de conversaciones con Estados Unidos (EEUU). Además, se exigió a Irán justificar los 408,6 kilogramos de uranio enriquecido, según datos del organismo.
Por su parte, los legisladores de línea dura del parlamento iraní están debatiendo un proyecto de ley que retiraría al país del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y que interrumpiría toda cooperación con el OIEA, en caso de reimponerse las sanciones. Cabe recordar que el vínculo entre Irán y el organismo se ha visto gravemente dañado luego del enfrentamiento de doce días con Israel. Desde la perspectiva iraní, la labor de la agencia allanó el camino para la concreción de los ataques israelíes, debido a que, un día antes del estallido, se había emitido una resolución condenatoria hacia Irán.
También el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, se expresó sobre la situación, afirmando que las potencias europeas están traicionando la misión del Consejo de Seguridad de la ONU. El funcionario afirmó que dicho espacio se está convirtiendo en un “instrumento de coerción en lugar de un guardián de la seguridad global”.