El pasado martes 14 de marzo, la petrolera saudí Aramco sufrió un ataque coordinado de drones en el oleoducto Este-Oeste en el centro del Reino, como así también en otras instalaciones. Según un comunicado del Ministro de Energía, el target era una estación de bombeo de petróleo. Rebeldes hutíes de Yemen se reivindicaron la autoría, argumentando que fue una respuesta ante la agresión y el asedio perpetrado por la Monarquía saudita contra su país.
Riad calificó la acción como “acto terrorista” y acusa a Irán de ordenar los ataques. A pesar de que no es la primera vez que se señala que Teherán está detrás del grupo yemení, la alegación pasa por amenaza dado el clima de tensión en la región. La guerra psicológica entre Estados Unidos e Irán es el telón de fondo del incidente.
Luego del incendio provocado por los drones, Aramco detuvo el flujo de petróleo del oleoducto, aunque Riad afirmó que ni la producción ni la exportación de crudo se vieron afectadas por el incidente. Es la primera vez que la compañía reconoce daños luego de ataques del estilo.
Las represalias por parte del Reino saudita se concentraron, por el momento, en los
6 rebeldes hutíes: la aviación de la Monarquía realizó 19 bombardeos en la provincia de Saná, dejando por lo menos seis muertos y más de 70 heridos.
El ataque a la petrolera fue precedido por otro, ocurrido frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos: el domingo anterior, cuatro petroleros sauditas y emiratíes fueron víctimas de actos de sabotaje. Aunque sin muertes ni derrames de petróleo, hasta el momento no se ha vinculado el hecho a ningún grupo terrorista y la investigación continúa.
https://elpais.com/internacional/2019/05/16/actualidad/1558017118_123123.html
https://actualidad.rt.com/actualidad/314804-infraestructura-arabia-saudita-ataque-drones