Las declaraciones dadas por los representantes de los países del Golfo durante la apertura de la 71º Sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas estuvieron marcadas por la crisis a la que se enfrenta actualmente la región, principalmente en cuestiones políticas y de seguridad y defensa.
Frente al conflicto palestino-israelí, los estados del Golfo instaron a que Israel desocupe los territorios no sólo del pueblo palestino, sino los árabes en su totalidad, y abogaron por la creación de un Estado Palestino según las fronteras de 1967, con su capital en Jerusalén. Por otro lado, todos destacaron las crisis de Siria, Libia, Iraq y Yemen; en este sentido, reclamaron a la comunidad internacional un mejor abordaje de los conflictos y cada uno resaltó la participación que han tenido en los intentos de resolución de los mismos.
No faltó la mención respecto a la importancia de la defensa de su soberanía y de la no injerencia en asuntos internos por parte de otros estados. En general, han señalado a Irán como el principal desestabilizador regional ya que mantiene un discurso “sectario y racista”, continúa desarrollando programas de misiles balísticos y apoya a milicias terroristas. El Ministro de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos incluso lo ha llamado en su discurso “Estado Sponsor del Terrorismo”.
Teniendo en cuenta que el terrorismo afecta al Golfo ya no sólo por los conflictos en países vecinos sino al interior mismo de sus fronteras, las monarquías han manifestado su compromiso en la lucha contra el terrorismo y el extremismo.
https://english.alarabiya.net/en/perspective/analysis/2016/09/24/Saudi-presence-at-the- UN-A-force-to-confront-regional-conflicts.html
https://gadebate.un.org/en
MARÍA LAURA GARCÍA ROKO
Observatorio Región MENA