Las exportaciones argentinas hacia los países de Medio Oriente han experimentado un impulso fenomenal, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina. Este impulso está encabezado por productos primarios -que presentaron una variación interanual del 22,3%- como harina, aceite y pellets de soja, maíz en grano excluido para la siembra, etc., así como por manufacturas de origen agropecuario -con una variación interanual del 15,5%- que incluyen residuos y desperdicios de la industria alimentaria, carne y sus derivados. Este crecimiento se refleja principalmente en el aumento interanual del 478% de las exportaciones
argentinas hacia los Emiratos Árabes Unidos y en el 28,8% hacia Arabia Saudita, respectivamente.
A pesar de estos prometedores datos, el comercio argentino con Medio Oriente sigue siendo poco relevante debido a que solo el 5% de nuestras exportaciones tienen como destino esa zona del
mundo. No obstante, es importante remarcar dos cuestiones: dicha región se ubica como la primera
en términos de variación interanual comercial, con un aumento del 56,2%, colocándose por encima de la Unión Europea, América del Norte o el Mercosur; además, el saldo positivo de la balanza comercial con estos países ya se está ubicando por encima de los valores obtenidos durante el 2019,