En el transcurso del mes de junio, y sobre el telón de fondo del conflicto en Yemen, Arabia Saudita -junto a Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait-, decidió ofrecer sendos paquetes de ayuda económica a las monarquías jordana y bahreiní y apuntalar así sus regímenes políticos frente a la persistente ola de movilización social y activismo político que amenaza su subsistencia.
Jordania ha sufrido estallidos de protesta social masiva cuya manifestación más próxima se remonta a principios de junio. La población salió a la calle a protestar contra los aumentos de precio y el alza de impuestos, llevando a la dimisión del entonces primer ministro. Como consecuencia de la incapacidad del gobierno jordano de revertir las políticas de ajuste, aplicadas como consecuencia del préstamo acordado con el FMI en 2016, el rey Salman convocó a mediados de mes a las autoridades de EAU, Kuwait y Jordania a una reunión en la ciudad de La Meca, donde se ofreció a esta última un paquete de ayuda económica por un total de US$ 2.5 billones.
El Reino de Bahréin, por su parte, sufre de constantes episodios de agitación social desde
2011, cuyo aplacamiento ha vaciado las arcas del Estado e incrementado su dependencia en la monarquía saudita. En este marco, la noticia del ofrecimiento de un paquete de apoyo financiero tripartito (Arabia Saudita, EAU y Kuwait) ha llegado como una bocanada de aire fresco para un régimen incapaz de sostener su equilibrio financiero inmediato de forma autónoma, debido a su pequeña capacidad de producción de crudo - en comparación con sus socios del Consejo de Cooperación del Golfo-. El régimen acumula décadas de déficit presupuestario y una deuda externa equivalente al 89% de su PBI, llevando al FMI a solicitar recortes de subsidios y alza de impuestos.
https://www.middle-east-online.com/en/three-gulf-states-offer-25-bn-aid-jordan
http://www.middleeasteye.net/news/bahrain-says-gulf-allies-boost-financial-support- 967514390