Esta semana, se espera que representantes persas e indios se reúnan en el marco de una comisión conjunta a nivel ministerial. Además, Narendra Modi ansía reunirse con su homólogo iraní en la cumbre de los BRICS que tendrá lugar en Sudáfrica la próxima semana.
Nueva Delhi aspira a mejorar las condiciones geopolíticas que imponen una presión externa sobre la cooperación económica de los dos países. Específicamente, India apunta a que Irán sea también un intermediario para llegar a los mercados de Eurasia y Asia Central.
Sumado a los vínculos económico-comerciales, las partes también pondrán el foco en el fortalecimiento de la relación en materia de seguridad, tecnologías de la información, y ciberseguridad. De hecho, el embajador indio en Irán, Shresth, afirmó que “Teherán y Nueva Delhi han intercambiado puntos de vista sobre temas regionales importantes que son preocupaciones comunes, como la situación en Afganistán o la seguridad y estabilidad en el Golfo Pérsico”.
La cooperación entre ambas naciones en el proyecto del puerto iraní de Chabahar, la adhesión de la República Islámica a la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), y la invitación de India a Irán a la cumbre de los BRICS que tiene lugar del 22 al 24 de agosto; dan cuenta de un intento bilateral por reforzar los lazos desde una perspectiva multifacética en el convulso escenario regional de Asia Central.
Palabras clave: Irán, India, Asia Central, Cooperación, relación bilateral