El 25 de marzo el Presidente Donald J. Trump firmó un decreto mediante el cual se reconoce la soberanía de Israel sobre la zona siria de los Altos del Golán. La disputa sobre dicha soberanía se remonta a 1967, año en el cual Israel se hace de estos territorios tras la Guerra de los seis días. Desde aquel momento, la comunidad internacional en reiteradas ocasiones manifestó su rechazo a la ocupación israelí, sin resultados contundentes. En este sentido, la acción unilateral estadounidense viene a representar una “justicia histórica” ante los ojos del Estado judío.
La decisión estadounidense fue repudiada durante la cumbre anual de la Liga Árabe en donde también estuvo presente el Secretario General de las Naciones Unidas. El rechazo fue categórico al adherir que “cualquier resolución del conflicto sirio debe garantizar la unidad y la integridad territorial de Siria, incluyendo el Golán ocupado”. A su vez, en la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad, el embajador sirio, Bashar Jaafari, condenó el comportamiento norteamericano como “peligroso” y agregó que “la administración actual de Estados Unidos torpedea el derecho internacional, humilla a las Naciones Unidas y desafía todas las resoluciones de este Consejo”.
Por otro lado, los sirios de las diferentes provincias del país, como aquellos que se encuentran en los poblados ocupados por Israel, han llevado adelante numerosas